BESAS COMO BAILAS // BOCA & PELVIS & PLACER

 
 
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BESAS COMO BAILAS
BOCA & PELVIS & PLACER


Una de las preguntas más habituales que me hacen en las redes sociales o en consulta es, ¿Qué puedo hacer con la tensión en las mandíbulas?

A lo que suelo responder con varias preguntas: ¿Sueles apretar los glúteos? ¿Tus caderas están sueltas o tensas? ¿Hay algo que hace tiempo que querrías decir o expresar, pero te lo callas? ¿Te tratas con exigencia y eres perfeccionista?

Quizás estas preguntas te suenen disonantes y sin relación alguna a la tensión (temporo)mandibular, pero boca y pelvis tienen mucha relación, además de ser dos zonas que psico-emocionalmente expresan nuestra capacidad de disfrute, expresión y creatividad.

BOCA Y PELVIS CONECTADAS

Empecemos con un poco de anatomía sencilla (tú eres tu cuerpo, recuerda): tu columna vertebral es el eje que une mandíbula con pelvis. En el extremo inferior tienes a la raíz de la columna, el sacro, y en el extremo superior, la mandíbula se relaciona con las primeras vértebras cervicales. Esa conexión se produce gracias a una membrana  fibrosa y resistente, llamada duramadre (bonito nombre, verdad?) , que recubre tu cráneo y rodea la médula espinal, descendiendo hasta el sacro.

Por eso, cuando la mandíbula no está alineada, la duramadre se tuerce en el extremo superior de la columna y esta descompensación llega hasta el sacro. Esto puede crear escoliosis, cifosis, rotación pélvica, inclinación de la cabeza y desalineación del hueso craneal, entre otros.

A la inversa, una lesión pélvica puede afectar a la mandíbula. Tal vez por eso, el porcentaje de mujeres que sufren trastornos en esta articulación ATM (temporomandibular) es mayor a los hombres, ya que solemos tener más problemas en el ‘suelo pélvico’, así como desequilibrios hormonales.

En cualquier caso ten en cuenta que ambas zonas, pelvis y boca, son reflejas. Por lo tanto, liberando una ayudamos a liberar la otra. Un cuello libre, una mandíbula libre y caderas libres, van juntas.

Una anécdota: La experta en parto natural Ina May Gaskin, acuñó el término ‘ley del esfínter’ para explicar que si la mandíbula y la garganta están relajadas, las nalgas y la pelvis también lo estarán.


BOCA, PELVIS Y PLACER

Pero no podemos quedarnos sólo en el plano corporal, porque hay mucha ‘información’ detrás de esas tensiones.

¿Por qué no me permito disfrutar? Aquí tienes algunas pistas:

Gracias a la boca nos nutrimos y también expulsamos; podemos expresarnos a través de la palabra y los sonidos, con los que también podemos crear armonías y cantar. La boca en nuestro centro de nutrición y de expresión desde que somos bebés. Expresiones básicas como el gritar, chupar, hacer muecas, morder con rabia o llorar, dependen de lo libre que esté esa zona.

Por eso, cuando esas necesidades físicas y afectivas han sido inhibidas o no nutridas a lo largo de nuestra vida, es habitual que nuestra boca se haya convertido en un ‘muro de contención’ que retiene emociones como la rabia, la ira o la frustración.

En el otro extremo, la zona pélvica nos conecta con el disfrute, el placer, la creatividad y el soltar. Es una parte que sentimos muy íntima y por ello, vulnerable y a la par poderosa. Cuando esta zona está muy tensa o presenta síntomas, podemos intuir que detrás hay alguna dificultad para soltar, descargar, aflojar, relacionada con la inhibición de la ira, la ansiedad o el placer.

Por favor, recuerda lo que no me canso de repetir: nuestro instinto de supervivencia nos protege, es absolutamente inconsciente y natural. Por tanto, si en algún momento de tu vida has necesitado protegerte, tu cuerpo de forma automática se ha encargado de ello. Ha interpretado de la mejor forma cómo podía protegerte en ese instante.

Por todo ello, dentro del contexto de la consulta, lo que hacemos es ir a liberar lo que hay tras ese bloqueo o inhibición del placer, del disfrute y de emociones como la rabia o la tristeza. Hay toda una conducta y programación mental tras esos bloqueos, que pide ser revisada y actualizada.

Tú eres tu cuerpo y tu cuerpo cuenta tu historia de vida.


LA PROPUESTA DE ESTA SEMANA

Esta semana, como en las anteriores, te invito a que continúes ‘investigándote’.

  • Responde a esta pregunta: ¿Qué espacio dejas al placer y al disfrute en tu día a día? Y no me refiero únicamente al erotismo o a la sexualidad, sino QUÉ TE APORTA PLACER.

El placer se SIENTE no se piensa.

Estoy segura que en algún momento de tu vida has sentido ese placer en ti, en tu cuerpo, y hasta puedes detallarme dónde lo sientes. Recuerda, tienes 5 sentidos corporales: el placer de oler una flor de jazmín recién abierta, el de escuchar una canción que te encanta, el de leer un artículo súper interesante, el de compartir una conversación con una amiga… Hay muchas formas de SENTIR el placer.

  • Detalla un listado de ‘eso’ que te produce placer y gozo… ¿Lo practicas diariamente? Si no es así, AGÉNDALO. Como te digo, deja un hueco en tu agenda para esa acción, esa actividad por pequeña que sea (oye, que oler una flor no te va a ocupar más de 5 minutos) y HAZLO… Pero hazlo con CONSCIENCIA, ATENCIÓN, PRESENCIA, no mecánicamente.

Siente el placer.

  • Por último: muévelo! En el vídeo de la #inspiramorning de esta semana, experimentarás dos movimientos con los que podrás descubrir la relación entre tu boca y tu pelvis. No te pierdas la introducción donde te explico más sobre esa conexión.  El objetivo de las #inspiramornings es que se empiece a despertar en ti una inteligencia mucho más potente que la mental, la inteligencia de tu cuerpo.

Aprovecha que estamos a punto de estrenar oficialmente el verano, para darle más espacio al placer y al disfrute en tu vida. Y deja que eso se instale en tus hábitos.

Tú eres tu cuerpo. Tu cuerpo es vida. La vida es movimiento.

Por favor, reparte mucho amor y comparte este artículo con tu círculo de amigos y familia. Compartir es vivir, por eso también es genial que dejes tus comentarios aquí abajo.

Gracias por estar.

Míriam


POR SI QUIERES MÁS:

La #inspiramorning anterior: ‘Ocúpate de ti, tu pelvis te necesita’

 
Miriam Diaz ParraComentario