CALOR INTERIOR

image

Parece que ya se ha declarado el Invierno (aunque hasta el 21 de Diciembre no comienza oficialmente la estación), con lo que no nos queda otra que sacar jerséis, bufandas y botas, para protegernos del frío.

Pero también hay “otro frío”, el frío interior. El invierno es una estación de sensibilidad y recogimiento, de tranquilidad e introspección. La naturaleza está igualmente sumida en sí misma, preparándose para la eclosión primaveral.

El cuerpo nos pide relajación y calma, que nos quedemos largos ratos en casa, aunque también es recomendable que lo mantengamos activos, para entrar en calor y no descuidarlo.

El frío se manifiesta en nuestro cuerpo en forma de dolores articulares, como la artritis y la artrosis. Por eso es recomendable mantener la espalda caliente y protegida, ya que si no lo hacemos podríamos sufrir dolores en la zona lumbar, que se endurece al proteger a los órganos internos.

Para activar el calor interior, os propongo un sencillo ejercicio de MLC que combinado con esta relajación, puede convertirse en una muy buena herramienta:

Tendeos sobre la espalda y flexionad ambas piernas. Sentid las plantas de vuestros dos pies apoyadas en el suelo.

Si las tenéis, colocad una pelota de espuma grande bajo la pelvis y otra pelota de espuma grande bajo la nuca de manera que os sintáis muy cómodos. Podéis sustituir las pelotas por pequeños cojines.

Abandonad la pelvis sobre la pelota de espuma. Relajad los músculos de la cara interna de los muslos. Soltad todo vuestro peso sobre esas dos pelotas. Cerrad los ojos y permitid que los músculos de la cara se aflojen. Respirad suavemente, a vuestro ritmo, en la trayectoria situada entre las dos pelotas. Dejaos ir, simplemente.image

En esta posición, imaginaos el Sol en su potencia máxima; esa esfera poderosa que proporciona luz, calor y vida a nuestro Planeta.

Nos relajamos, respiramos lentamente e inspiramos la luz del Sol, su energía, su vibración y su potencia.

Imaginamos que nuestra espina dorsal es un tubo hueco y que con cada inspiración vamos llenando este tubo con la luz del Sol. Poco a poco se va formando una columna de luz y energía que se esparce a través de todo el cuerpo, formando una aureola de luz.

Continuamos inspirando y enviando rayos de luz solar a nuestro ADN, en el centro de cada una de las células de nuestro cuerpo.Imaginamos cada espiral de códigos genéticos brillando con luz radiante y potente… Inspiramos luz y al expirar la enviamos a todas las células.

Mientras vamos inspirando luz también la vamos enviando al cuerpo emocional. Todas nuestras preocupaciones se van envolviendo de la luz del sol y van desapareciendo.

Vamos a observar nuestros pensamientos, hábitos y formas de ver la vida y a enviar luz, calor y energía a nuestro cuerpo mental. Si existen pensamientos que queremos dejar ir, lo haremos con cada espiración. Inspiramos luz y expiramos pensamientos que nos limitan y no deseamos.

Nos sentimos ligeros y llenos de luz, calor y energía.

Fuentes: Liberar las Corazas de Marie-Lise Labonté (Ed. Luciérnaga) y Alquimia en la cocina de Montse Bradford (Ed.Océano-Ambar)