¿CÓMO RESPIRAS? UN TRUCO INFALIBRE PARA BAJAR AL PRESENTE

 
 
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¿CÓMO RESPIRAS?

UN TRUCO INFALIBRE PARA BAJAR AL PRESENTE

La respiración nos lleva al presente.

Es algo que sucede y punto (nuestro sistema nervioso vegetativo o autónomo se encarga de que así sea). La respiración nos conecta con nuestra capacidad de SENTIR. Es un indicador de nuestro estado interno, que podemos utilizar a nuestro favor, ya que es una clara señal para saber si hay algo que no va bien en nosotros y hay que ajustarlo.

Por eso, estar conectado con tu respiración es tan importante. Tienes un instrumento a tu favor, que te da señales y que puedes reajustar para cambiar tu estado interno, ¿No es genial?

Te propongo este sencillo TEST, yo te guío: 

Para un momento, mejor siéntate, y cierra los párpados. Respira de forma normal, sin forzar, y cuando lleves unos minutos en esta posición de parada, lleva la atención a tu respiración, al ritmo de entrada y salida del aire que te llena y se va. Observa especialmente dónde te resulta más fácil respirar: quizás es en la zona alta del pecho, presta atención, o sientes que se llena más la zona baja, la barriga o abdomen. Presta aún más atención, a la cantidad de aire con la que te llenas y la que sueltas, así podrás ver qué te resulta más fácil, si llenarte o vaciarte.

Hasta aquí estás observando cómo RESPIRAS.

Pero vamos más allá. Ahora toca sentir el resto del cuerpo. Puedes empezar por los pies e ir subiendo tu atención, paso a paso, de abajo a arriba. Así podrás sentir (que no pensar) si hay alguna zona tensa o bloqueada. Aquí venimos a sentir: pies, piernas, rodillas… Cadera derecha e izquierda, zona lumbar (la parte baja de la espalda), el pecho y los hombros, tanto el derecho como el izquierdo. Eso es, compara todas tus dimensiones: cómo te sientes por delante, cómo estás por detrás; compara el lado derecho con el izquierdo (de arriba abajo y de abajo a arriba). Y si te quieres recrear y gozar más, siente cómo estás también por dentro, porque no eres un saco vacío, al contrario. De la misma manera que hay veces que sientes retortijones en los intestinos o tu corazón palpitar, escúchate ahora, las sensaciones internas, si las hay.

Ahora has añadido cómo te SIENTES a cómo RESPIRAS.

Y ya que estamos observando, presta atención a tu posición así, sentada o sentado. Observa si te estás hundiendo hacia atrás, cerrado el pecho y el abdomen o bien si tienes tendencia a encorvar la columna y sacar pecho. Y no te pierdas los hombros, porque verás si los encoges, los elevas o tienes uno más alto que otro.

Cuando estás prestando atención al cuerpo y a la respiración de forma más atenta, ya estás preparado para ESCUCHAR lo que te dices.

Sí, me refiero a ese ‘runrún’ o diálogo interno, a las frases que pasan por tu mente y que conectan con estados emocionales como la tranquilidad, la tristeza, el cabreo, la indiferencia, la alegría… Así puedes hacer una conexión entre lo que sientes en tu cuerpo, la calidad de tu respiración, tu posición corporal, lo que piensas y te dices, y las emociones del momento.

Lo que estás haciendo es ESCUCHARTE.

Con este sencillo test quiero mostrarte que todo está conectado; que lo que piensas y sientes, se refleja en tus tensiones, postura corporal y respiración. De hecho es un circuito en dos direcciones, porque si respiras en modo “ahorro” y estás encogido todo el día, no puedes sentirte demasiado bien, ¿No te parece?

Esa relación entre lo que piensas y lo que sientes en tu cuerpo, la exploramos juntos en las sesiones personalizadas online, así que si sientes que te puedo ayudar, cuenta conmigo. Nos tomamos un té virtual y me cuentas.

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Miriam Diaz ParraComentario